domingo, 16 de marzo de 2014

La responsabilidad personal


Una de las señas mas importantes de la madurez es la capacidad de hacerse responsable de sus propios deseos, los problemas y la vida en general. 

Si llegamos tarde lo ideal seria no echarle la culpa a las presas, al bus o al despertador, si me siento molesto, trato de comprender que me molesto y manejo mis sentimientos al respecto en lugar de gritarle a todas las personas alrededor. Los adultos maduros son capaces de resolver las situaciones que enfrentan en lugar de buscar a alguien a quien culpar.


Al inicio de su vida los niños serán dependientes y necesitan la atención de los padres; ahora bien, parte de la función de modelar limites sanos en cada uno de ellos consiste en gradualmente enseñarles a hacerse responsables de sus propios problemas. Los niños necesitan adueñarse de 3 grandes cosas:

a. Las emociones: Nuestras emociones nos muestran como se encuentra nuestro animo, si algo nos disgusta, nos daña, etc, pero ciertamente, no son para descontrolarnos gritando, pateando o tirando lo que encontremos a nuestro paso. Los infantes deberán aprender a manejar sus emociones de una forma que le permita resolver la solución de una forma asertiva, lo cual lo preparará para una vida mas equilibrada, llena de relaciones sanas y edificantes.

b. Las actitudes: Las actitudes son las posiciones u opiniones que tenemos respecto a los asuntos y personas. Debido a que los niños en la edad temprana tienen una posición egocéntrica de la vida es preciso llevarlos a comprender que la vida no esta en función a mi sino que convivimos con personas con necesidades y derechos así mismo.

c. El comportamiento: Los niños deberán aprender que la manera en que se comportan es responsabilidad de ellos.

El buen manejo de estas grandes áreas permitirá que los niños se apropien de su vida de una manera sana y efectiva, creciendo con un carácter firme que les permitirá alcanzar sus metas en la vida adulta sin necesidad de tener padres que lo rescaten en cada necesidad que tengan.

Para ampliar mas sobre el tema recomiendo ampliamente el libro "Limites" de los autores Henry Cloud y John Townsend.



domingo, 9 de marzo de 2014

La ley de la siembra y la cosecha.



En la vida diaria de cada uno de nosotros, enfrentamos consecuencias reales a nuestras acciones, si llegamos tarde al trabajo, esta implicará una sanción, si nos saltamos un semáforo recibiremos una multa, si gastamos el dinero irresponsablemente después no tendremos para gastos realmente importantes; así funciona la realidad, y es así como muchas veces, al enfrentarnos a las consecuencias cambiaremos nuestra conducta.

Esto es la "ley de la siembra y la cosecha", realizamos una conducta y esta llevara como resultado otra, sembramos irresponsabilidad, cosechamos apuros, pobreza, insatisfacción, de la misma forma que si sembramos responsabilidad los frutos de dicha siembra serán de satisfacción. 
¿No es cierto que una de las funciones principales de sus padres (y de alguna medida de sus educadores) es preparar al niño para vivir de forma exitosa su vida? Es por esto que capacitar a los niños para vivir su vida de una forma responsable y en control de sus acciones se ve vuelva tan fundamental. Si les enseñamos desde temprana edad que cada decisión que toman traerá consigo un resultado que ellos deben afrontar, los niños crecerán con mayor habilidad de hacer buenas elecciones en su vida.
Las consecuencias deben estar ajustadas a su edad y varian según la acción: si tiro la comida, me corresponde limpiarla, si llego después de la hora establecida, ya no podre salir por un tiempo determinado, etc. Ahora bien; cuando se trata de niños debemos tener en mente que la flexibilidad y comprensión deben estar siempre presentes, las consecuencias deben aplicarse cuando una actitud corre el riesgo de convertirse en un patrón de carácter negativo.

Nuestra meta debe ser siempre enseñar en amor y paciencia, corrigiendo toda actitud negativa que le pueda significar que a lo largo de los años tengan una vida llena de insatisfacciones y apuros.

domingo, 2 de marzo de 2014

¿Son importantes los límites en los niños?


 “El carácter de una persona es su destino”  exponen los psicólogos Henry Cloud y John Townsend en su libro Límites. El carácter se refiere al conjunto de características que hacen particular a cada persona, su formación moral, su forma de relacionarse  y en la forma de realizar sus tareas, por lo cual el es carácter determinante en como será la vida del niño en formación.




“Limites” parece ser en nuestra actualidad una palabra que nos transmite una sensación de falta de libertad, que nos impide llevar a cabo nuestras metas o bien, obstáculos en nuestra vida, sin embargo los límites son una “línea de demarcación” que define a una persona. Los limites conllevan a saber quienes somos, hasta donde llegamos, qué es lo que su me gusta y qué es lo que no, de manera que también nos permite saber hasta donde podemos llegar, respetar y actuar en cuanto a nuestras relaciones con los demás.

Los niños con limites sanos podrán ser mas inteligentes en sus relaciones personales, mas responsables con sus vidas, podrán mantenerse lejos de personas dañinas y serán mucho mas capaces de amar con respecto a aquellos niños que no tuvieron limites en sus primeros años.


Ahora bien, es importante recalcar que los niños no nacen con los límites, estos requieren ser formados en ellos, con padres y educadores que tengan un concepto claro, sano y equilibrado en cuanto a este concepto y lo que significa. El padre o educador que se interese en el tema haría bien, ya que como se mencionó “el carácter de una persona es su destino”


Les adjunto un pequeño articulo que puede ayudar de una forma mas practica: